Reflexión de la excelencia
Una vida de excelencia Relata una historia, que un guerrero puso el huevo de un águila en el nido de una perdiz. El aguilucho salió del cascaron junto con las demás perdices y creció junto a ellas. Durante su vida fue adoptando las costumbres de estas aves. Escarbaba en el suelo en busca de insectos, volaba a pocos metros de altura y cloqueaba como las perdices. Pasaron los años y el águila “trasplantada”, se convirtió en un águila vieja que seguía considerándose una perdiz. Cierto día mientras observaba el cielo, vio un ave magnifica que surcaba los cielos de manera imponente, y hacia frente a los fuertes vientos agitando sus bellas y hermosas alas, sin el menor esfuerzo. Esta contesto ” Es el águila, la reina de todas las aves…” y luego de un momento prosiguió “… pero no te ilusiones…, ni siquiera lo pienses, tu nunca serás igual a ella…” El águila “trasplantada” no volvió a pensarlo más… y luego de un tiempo murió en la creencia de que ella fue siempre una perdiz. ¡Q...